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Del residuo al recurso: el hormigón del futuro podría surgir de las cenizas

Del residuo al recurso: el hormigón del futuro podría surgir de las cenizas

Con mirada innovadora y foco en la sostenibilidad, un proyecto impulsado por CIEMSA, Latitud y la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Montevideo avanza en el estudio de cenizas de biomasa como insumo para materiales de construcción.

La biomasa constituye una fuente de energía renovable utilizada en diversas industrias, entre ellas la de la celulosa, donde se emplea madera como combustible para la generación de energía térmica y eléctrica.

Habitualmente, esas cenizas son gestionadas como un residuo. Sin embargo, hoy comienzan a abrirse nuevas posibilidades para darles una segunda vida. Una de ellas está en la construcción, donde podrían incorporarse como sustituto parcial de algunos de los materiales que se usan para elaborar hormigón.

Con este objetivo, en el marco de la convocatoria “Desafío: Uso de Cenizas de Biomasa en Construcción" de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), un equipo de investigación trabaja para transformar ese descarte en un recurso de valor.

Para ello, se busca generar conocimiento y validar alternativas que permitan incorporar cenizas de biomasa en hormigones estructurales, contribuyendo a la economía circular y a la reducción del impacto ambiental del sector.

El proyecto es gestionado por CIEMSA y cuenta con la participación de Latitud y la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Montevideo. A través de esta colaboración, evaluarán el potencial de distintos tipos de cenizas de biomasa como sustitutos parciales de materiales tradicionalmente utilizados en la elaboración de hormigón.

 

Cómo avanza la investigación

La primera etapa del trabajo estuvo enfocada en la caracterización de las cenizas, con el fin de determinar sus propiedades y analizar su aptitud para aplicaciones en construcción.

Actualmente, la investigación se encuentra en una fase experimental, en la que se analiza el comportamiento mecánico de hormigones elaborados con distintos niveles de incorporación de cenizas.

Los estudios consideran, por un lado, la sustitución parcial de cemento Portland por cenizas volantes y, por otro, la sustitución parcial de arena por cenizas de fondo. Los resultados obtenidos permitirán identificar las formulaciones con mejor desempeño técnico y avanzar hacia una etapa de validación a escala piloto.

Como parte de esta fase, está prevista la construcción de una losa demostrativa que permitirá evaluar el comportamiento del material en condiciones reales de uso. Asimismo, el proyecto incluirá un análisis de huella de carbono para comparar el impacto ambiental de las soluciones desarrolladas respecto a hormigones convencionales.

 

Por qué puede marcar una diferencia

La valorización de cenizas de biomasa representa una oportunidad para promover el aprovechamiento de subproductos industriales, reducir el consumo de materias primas vírgenes y generar alternativas más sostenibles para la industria de la construcción.

 En este caso, se trata de un material que, de no ser reutilizado, puede generar un impacto ambiental negativo. Pero a través de la investigación y el desarrollo, esas cenizas pueden reingresar al ciclo productivo con una nueva función.

 

Innovación con foco en sostenibilidad

En este sentido, el proyecto busca aportar evidencia técnica que facilite la incorporación de estos materiales en aplicaciones futuras, contribuyendo al desarrollo de soluciones innovadoras basadas en principios de economía circular.

Desde Latitud, la participación en esta iniciativa se enmarca en su compromiso con el impulso de proyectos de investigación e innovación orientados al desarrollo sostenible. La apuesta apunta a promoverla generación de conocimiento y crear nuevas oportunidades para el aprovechamiento de recursos que hoy son subutilizados.