Laboratorio de IA para el Bien de Microsoft y el LATU presentó los avances de trabajo del primer semestre
Entre los casos más destacados están la detección temprana de plagas en palmeras con drones e IA (UTEC), la extracción automática de datos de documentos para agilizar la inscripción en registros (DGR) y un asistente conversacional sobre la wiki interna de Ceibal.
En el evento denominado “IA para el Bien: de la idea a la aplicación”, que reunió a expertos y autoridades de distintos organismos, instituciones y empresas públicas y privadas en el Parque de Innovación del LATU, se dieron a conocer los avances de los primeros meses de trabajo del Laboratorio de IA para el Bien.
A seis meses de su lanzamiento, el laboratorio cumplió su meta: ocho proyectos desarrollados junto a instituciones públicas uruguayas en sus dos primeros grupos de trabajo, iniciados en abril y agosto. De ellos, tres ya fueron completados y cinco culminan en octubre.
La iniciativa es impulsada por Microsoft, el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), Uruguay Innova, Antel, la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic), la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE).
Elianne Elbaum, gerenta general del Microsoft Laboratorio de IA para el Bien, indicó que “el objetivo es que a partir de este punto de partida se pueda trabajar en más proyectos, crear las capacidades dentro de las instituciones para extender los conocimientos”
Durante este semestre, el laboratorio desarrolló los primeros proyectos con aplicaciones de inteligencia artificial en áreas como educación, agro, salud, gestión pública, telecomunicaciones y apoyo a pequeñas y medianas empresas.
Entre los casos más destacados están la detección temprana de plagas en palmeras con drones e IA (UTEC), la extracción automática de datos de documentos para agilizar la inscripción en registros (DGR) y un asistente conversacional sobre la wiki interna de Ceibal.
“Hace seis meses abrimos en Montevideo el primer Laboratorio de IA para el Bien de América del Sur, y hoy los datos nos dicen que es más necesario que nunca. En este corto período de tiempo avanzamos como nunca antes en incorporar innovación para lograr mayor eficiencia y un mejor servicio a los ciudadanos en áreas clave de la administración pública”, dijo Juan Miguel Lavista, Chief Data Scientist de Microsoft Global, en una presentación realizada por video.
Lavista señaló que, según el último Informe de Difusión de la IA, una de cada cinco personas en edad de trabajar la utiliza, siendo en Uruguay uno cada cuatro. Sin embargo, “la brecha entre el norte y el sur global sigue creciendo. Si la IA no llega a todos, sus beneficios tampoco. Desde Uruguay, seguimos trabajando para que la inteligencia artificial esté al servicio de las personas y de un futuro mejor para todos”.
A continuación, Lucila Arboleya, presidenta del LATU, destacó la importancia del compromiso de los funcionarios de las instituciones con los proyectos: “la IA es la herramienta, pero sin las personas y sus habilidades, no tendríamos nada. El reconocimiento va para ellos, que además vieron la oportunidad y la usaron”, afirmó.
Hasta el momento se han recibido 47 postulaciones de 32 organizaciones públicas y ya se cuenta con 12 proyectos aprobados. En este período, 120 personas fueron capacitadas y se otorgaron USD 200.000 en créditos para el uso de la nube.
Respecto a los resultados esperados, indicó que “la idea es poder reducir tiempos y errores, hacer proyectos más complejos y dedicar tiempo para hacerlo. Esta es una iniciativa que recién empieza. El objetivo es tratar de llegar a más instituciones y capacitar cada vez a más personas, transformar el conocimiento y la tecnología en nuevas ideas y generar nuevas capacidades”.
Para presentar los proyectos trabajados hasta el momento, se realizó un panel moderado por Elbaum e integrado por Isabel Amigo, gerenta de Gestión de la Innovación de Ceibal; Natalie Aubet, geóloga del Grupo de Investigaciones Espaciales del Departamento de Sostenibilidad Ambiental de la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC); y Enrique Alberto Gretter, desarrollador de la Dirección General de Registros (DGR) del Ministerio de Educación y Cultura (MEC).
Aubet dio a conocer el proyecto desarrollado por UTEC, que busca generar una herramienta que automatice la detección temprana del picudo rojo, una plaga que afecta a las palmeras en Uruguay y que, en sus primeras etapas, puede avanzar sin presentar síntomas visibles.
La propuesta combina georreferenciación, imágenes aéreas obtenidas mediante drones y sensores, y herramientas de procesamiento de imágenes para identificar señales en las palmeras antes de que el daño sea evidente.
A partir de miles de imágenes, el objetivo es reconocer patrones y desarrollar algoritmos capaces de identificar automáticamente aquellos ejemplares que presentan indicios compatibles con la presencia de la plaga. La información obtenida puede ser georreferenciada y utilizada para generar mapas de riesgo que faciliten el seguimiento de la situación.
“Este proyecto nos ahorró muchísimo tiempo y nos permitió definir nuevas líneas de trabajo involucrando la investigación con el sector productivo. Fue una experiencia muy motivacional, especialmente para los jóvenes, porque además lo puso en la agenda de la Universidad. Pudimos desarrollar una base de datos en poco más de un mes. Es muy importante que la investigación se vincule a la industria y al sector productivo para desarrollar estas herramientas”, explicó Aubet.
A su turno, Isabel Amigo se refirió al desafío que enfrentó Ceibal para desarrollar un asistente conversacional para la wiki interna del programa, que tenía un buscador tradicional. “En la Wikipedia interna tenemos más de 2.000 documentos que refieren a procesos y procedimientos, muchos de consulta diaria, no solo de los trabajadores sino también de los proveedores y de call center, para responder a consultas de las personas usuarias. El problema era que la tecnología que utilizaba la wiki dificultaba la búsqueda. La solución que se construyó es un sistema conversacional que permite preguntarle y obtener respuestas ”, indicó.
El resultado es Che Wiki, un chat con IA que conoce todo el contenido de la wiki, donde están documentados todos los procesos de la organización. Además del proyecto, unas 25 personas de Ceibal hicieron las capacitaciones del laboratorio.
“Hace tiempo que teníamos ganas de contar con una solución así, pero los recursos son finitos y en la priorización de los proyectos a ejecutar, iba quedando relegado. El laboratorio nos trajo capacidades y una metodología, dándonos la posibilidad de ejecutar el proyecto”, puntualizó Amigo.
Para cerrar la exposición de los casos, Gretter comentó que el problema que enfrentaba la DGR era la enorme cantidad de documentos que los escribanos deben procesar en el día para que los negocios entre personas y empresas puedan avanzar. “Recibimos unos 1.500 documentos por día en todo el país, y nuestra base tiene unos 1.5 millones de documentos”, enumeró.
“Para inscribir un documento, el escribano hoy completa a mano un formulario web, con datos que a su vez son digitados en ventanilla y siguen proceso de verificación”, indicó.
A partir de la introducción de la IA, el escribano solo debe subir el PDF, ya que la plataforma detecta qué tipo de trámite es, extrae los datos y completa el formulario sola. Al final, el usuario solo verifica, agilizando los procesos.
Según Gretter, “siempre estuvo en agenda armar un sistema así, pero por la falta de recursos humanos siempre se nos hizo cuesta arriba. Es muy útil y tiene un impacto muy alto”.
A futuro, el objetivo del organismo es ampliar el uso de la IA para extraer información de unos 8 millones de imágenes escaneadas y de libros antiguos escritos a mano.
En noviembre, el Laboratorio de IA para el Bien comenzará a trabajar con un tercer grupo con ANDE, ANII, ANTEL y Correos, y ya están abiertas las postulaciones para cuatro nuevos proyectos que se iniciarán en febrero de 2027.
